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El Tiempo

La Puerta Califal de Ceuta

Fue en junio de 2002, cuando un grupo de experto se descubre casi  por casualidad con durante una visita, aunque cabe añadir, que  Carlos Gonzálvez Cravioto ya la había descrito basado en textos como Zurara en “La conquista portuguesa” o Al Ansari en su descripción de la Ceuta del siglo XIV.

Califal 5Durante las “I Jornadas de fortificación” de Ceuta, celebradas en Ceuta durante este año de 2002, un grupo de asistentes a la misma visitaron las instalaciones no abiertas al público del Hotel Parador la Muralla, en concreto el interior de los baluartes conocidos como el de la Bandera y el Baluarte de la Coraza. Su intención era ver el interior hueco de estos baluartes, pero curiosamente en la bajada del baluarte de la Coraza, que corresponde con un gran pasillo en rampa, se podían identificar dos tipos de superficie: uno de origen califal y otro portugués, el que habitualmente vemos al pasar por la calle.

Primero vieron la muralla. Con anterioridad al descubrimiento se identificaron en este pasillo dos tipos de pared: uno hecho de sillares o grandes piedras rectangulares, y otro de manposteria, es decir piedras y argamasa, un típico estilo portugués del siglo XVI.

Tras este descubrimiento casual, ya en 2003 se decidió intervenir en la estructura. Primero se limpiaron las paredes, dejando al descubierto la piedra original. Así se descubrieron distintas tipologías de muro. Entonces, pasó de ser una simple puerta a un yacimiento. No solo se limpiaron los muros, sino que se rebajo el suelo, llegando a la altura original de casi 4 metros de alto, y dejando liberado el arco de herradura que da forma.

Como todas las puertas, es  concebida como acceso. Según textos árabes el emplazamiento coincide con la antigua puerta Bab-al-Jadid, es decir, “puerta nueva”. Como dice su nombre, es origen Califal (periodo del califato de Córdoba entre 929-1031). Tras la conquista de Ceuta en 931, Abderraman III mandó construir una muralla que cerrase el entorno del actual istmo, llegando por el desde el Parador hasta las inmediaciones de la  Basílica Tardorromana, en la que se puede observar el frente este.

Los materiales utilizados son difíciles de encontrar en la ciudad, algunos de hecho no existen. Al igual que otras puertas locales como la de Santa María o los restos frente a la basílica Tardorromana, está compuesta de sillares, grandes rocas rectangulares colocadas en línea “a soga y doble tizón”, es decir, un sillar en horizontal y dos en vertical. Este tipo de aparejo es típicamente califal y se utilizaba para resistir los impactos de los bolaños lanzados por las catapultas. Estos sillares son de rocha “conchífera”, cuyo origen está en la cantera de playa de Bolonia en Tarifa. De hecho, allí la ciudad romana de Baeno Claudia está construida en su totalidad con esta roca.

Es importante hacer mención que quienes construyeron trajeron a Ceuta aproximadamente unos 62.000 sillares para cerrar todo el istmo. Esto no solo era un hecho defensivo, sino que en él se ve un movimiento político: el Califato no solo conquistaba una ciudad del Magreb, sino que se podría decir que “se trae Córdoba” al norte de África.

Un hallazgo excepcional

Continuamos con la llegada del material para la construcción excepcionalmente desde la península, pero lo que hoy verdaderamente la hace única, es el hecho de formar parte de una especie de “sándwich de la historia”. El espacio que hoy ocupa el yacimiento correspondía en época romana al extremo oeste de las factorías de salazón, una zona industrial. De hecho en niveles inferiores la estructura se ha encontrado hornos romanos y restos de factorías de salazón. Con posterioridad se construyó en el entorno un muro Tardoantiguo, de finales del Imperio Romano o Baja Edad Media. Una vez que el Califato conquista la ciudad, aprovechando las construcciones anteriores, fue creando una muralla que iria de norte a sur, con el mismo sentido del foso Real con dos puertas: una daría acceso al alcázar (actualmente las inmediaciones de la Comandancia General), y otra a la ciudad, que soy precisamente que es la llamada puerta Califal.

Pero no queda aquí este llamado “sándwich”, durante la Edad Media los almohades añadieron una puerta-torre a la espalada, provocando que el ciudadano que quisiera entrar tuviera que hacer un doble recodo para acceder a la ciudad. Esto responde a un sistema defensivo medieval que permite la defensa ante arietes y cargas de caballería. Aquí no queda esto,  puesto que en un siglo después de la conquista portuguesa se vio la necesidad de transformar todo el sistema defensivo, momento en el que los arquitectos de la corono portuguesa modificaron todo, cambiando las murallas de lienzos rectos y torres cuadradas por un sistema abaluartado y de murallas inclinadas. Estás apoya sobre la estructura, haciendo el entorno un conglomerado histórico que va desde la época romana (siglo I) al siglo XVI. ¡ Todo ello en no más de 20 metros lineales ¡. Sobra decir que frente a esta estructura está el Foso Real, también portugués, y dos líneas defensivas abaluartadas que corresponden a la dinastía de los Austria y Borbones.

Puede surgir una pregunta, como es posible que tal “monumento” quedara relegado a una sala-almacén del Parador durante tantos años?. Este olvido podría tener excusas en los diferentes textos medievales donde se nombra como una puerta en uso, pero desde la dejación  por los portugueses con la construcción de las Murallas Reales, quedó postergada a un espacio interior.

La importancia dentro del patrimonio ceutí, aporta mucha información sobre nuestra historia. Pero como yacimiento es único y excepcional, no solo a nivel local sino también nacional por el hecho de concentrar XVI siglos de historia en un espacio tan reducido.

El estado de conservación no es malo puesto que una vez los portugueses rellenaron el espacio entre murallas quedó prácticamente inaccesible y por ende bien conservado. Tras la intervención arqueológica finalizada durante ese año, se empieza a proceder a poner su puesta en valor, permitiendo recuperar parte de su esplendor, sino que también el entorno romano, tardo –antiguo, califal, almohade y portugués, y pasa a ser visitable por reducidos grupos.